Dienstag, 23. Februar 2010

'El yihad de género'

al servicio de los derechos de las mujeres

La escritora norteamericana de 44 años Asra Nomani está considerada como una destacada representante del “Yihad de género”. Para la antigua periodista del Wall Street Journal, no hay contradicción entre Islam y feminismo, tal y como afirma en la entrevista con Alfred Hackensberger. Asra Nomani, periodista musulmana indio-americana, escritora y activista:

"El Profeta Mohammad fue un feminista”

Tanto en los países occidentales como en las sociedades musulmanas Islam y feminismo se ven mayoritariamente como opuestos irreconciliables. ¿Por qué no son compatibles?

Asra Nomani: Sí, escucho siempre esta opinión en mis conferencias, pero yo creo que están estrechamente unidos y que el Islam fue en su origen una religión feminista. El Profeta Muhammad fue un feminista, como su primera mujer Jadiya, su hija Fátima y su mujer Aisha. Ninguna de ellas permitió ser excluida, y todas ellas expresaban abiertamente sus opiniones. Por ello, no creo que feminismo islámico sea una contradicción en término.

En realidad, me reúno con feministas religiosas en todo el mundo: mormonas, católicas, maronitas, judías ortodoxas, protestantes… Mi experiencia es que las mujeres tienen que luchar contra el poder masculino en el Islam y afrontar los mismos problemas que existen en el resto de religiones.

Cuando mencioné tu nombre delante de un colega, la respuesta fue: ”ah, yihad de género”. ¿Qué supone llevar esa etiqueta?

Nomani: Tengo que confesar que algo muy positivo. Estoy muy orgullosa de ser una soldado en este frente.

Y ¿para qué lucha esta soldado?

Nomani: Por los derechos de la mujer, y al mismo tiempo, por la justicia social. Las mujeres no deberían ser el refugio del honor y la pureza ni ser castigadas por su género a quedarse en la parte trasera y las esquinas de las mezquitas.

Las mujeres no deberían ser amordazadas, solamente porque llevan al hombre a la tentación. Todo esto son únicamente instrumentos de control para tratarnos a las mujeres como ciudadanos de segunda clase.

¿Cuál es tu opinión sobre el velo femenino?

Nomani: si cubres la cara de una mujer, le quitas su personalidad. La eliminación del velo es un elemento fundamental del yihad de género, porque con ello combatimos la ignorancia.

Ahora estamos recibiendo apoyo sobre este asunto de una de las más altas autoridades del Islam sunni. Mohammed Sayed al-Tantawi, gran Sheikhk de la Universidad Al Azhar, ha descrito el niqab (velo facial) como anti-islámico y ha decretado su prohibición en esta institución de enseñanza.

Nomani: efectivamente, es muy importante para nosotras el que la Universidad Al Azhar asuma una posición de liderazgo en esta cuestión. Necesitamos que los líderes del Islam mayoritario introduzcan un poco de cordura de nuevo en esta religión. Estoy muy contenta de que al-Tantawi se enfrente a una ideología que es realmente aterradora.

¿Cuál es el problema en que alguien quiera lleva un velo facial, incluso cuando sólo deje una raja para poder ver?

Nomani: esto es exactamente la clase de corrección política occidental que justifica el niqab como una elección individual. Esta actitud olvida fácilmente que es el símbolo de una interpretación del Islam profundamente puritana y peligrosa.

Se justifican así la violencia contra las mujeres y los ataques suicidas con una interpretación supuestamente literal del Qur’an, sugiriendo que un musulmán debería evitar, por todos los medios posibles, tener amigos judíos y cristianos.

Deberíamos recordar que no está permitido a nuestras iglesias predicar a favor del racismo. El Islam debería regirse por los mismos principios. Los miembros del Ku-Klux-Klan no pueden obtener sus permisos de conducir con capuchas sobre sus cabezas.

Muchas mujeres musulmanas se horrorizarán con lo que dices. Llevan el niqab o el hiyab con orgullo.

Nomani: La interpretación puritana del Islam ha presentado el niqab y el hiyab como una elección libre. Las jóvenes mujeres americanas creen que son fuertes e independientes si se cubren el pelo o la cara. Con ello, pasan por alto el hecho de que es la sexualización y demonización de la mujer lo que aparentemente distrae a los hombres del camino recto.

He escuchado decir a muchas mujeres musulmanas que cubrir sus cabezas actúa como una especie de protección contra las insinuaciones sexuales de los hombres.

Nomani: En Egipto, el Center for Women's Rights publicó un estudio en 2008 que mostraba que las mujeres que respetaban el código de vestimenta islámica sufrían un mayor acoso sexual. Yo misma lo he experimentado cuando estaba en el norte de la India, una de las regiones musulmanas más conservadoras del mundo. Mi hiyab no me protegió contra el acoso sexual. Esto un mito que se ha difundido y que las mujeres están asimilando.

Al-Tantawi afirma que el niqab es solamente una tradición que no tiene nada que ver con el Islam. ¿Cómo ha llegado a asociarse el niqab al Islam?

Nomani: te daré un ejemplo de cómo funciona. Hay traducciones del Corán realizadas en Arabia Saudí en las que los pasajes sobre el niqab se han añadido para venderlo como algo simplemente islámico. Ocurre lo mismo con el hiyab. Se ha convertido en una obligación, aunque todo se basa solamente en interpretaciones.

¿Qué dice el Qur’an sobre la vestimenta femenina? ¿Hay normas sobre lo que debería llevar la mujer?

Nomani: No existe ningún decreto de que deba cubrir su cara o pelo. No hay ninguna norma sobre el chador, el pañuelo en la cabeza, el velo, nada sobre colores, si debería ser rosa o negro. Tampoco se dice en ningún sitio que las manos deban cubrirse, o que ella puede sólo mostrar sus ojos. Esto son todo normas masculinas. De acuerdo a la interpretación que considero válida, la mujer debe ser simplemente discreta en la elección de su vestimenta.

Dices que, en las ediciones del Qur’an realizadas en Arabia Saudí, país que ha realizado una campaña misionera en las mezquitas de todo el mundo durante la última década, las cosas son muy diferentes.

Nomani: Sí, y como mujer musulmana me preocupa mucho todo esto. El gobierno de Arabia Saudí fue capaz de propagar a nivel internacional -prácticamente sin comprobación- un modelo rígido, inviolable y monolítico del Islam.

Por ser el país donde se encuentran los lugares sagrados del Islam, realiza las traducciones del Qur’an y las distribuye a millones de peregrinos que viajan a la Meca durante el Hajj. Las traducciones son sexistas e intolerantes.

Estoy continuamente recibiendo traducciones del Qur’an que dicen que no debería ser amiga de judíos o cristianos, que debería cubrir mi cara, excepto un ojo que puede quedar visible. Otra vía de difusión son las mezquitas que ha fundado en todo el mundo.

Así que Arabia Saudí es responsable de la propagación de una interpretación restrictiva del Islam. Uno podría incluso decir que es un negocio lucrativo, cuando uno piensa en la guerra contra el terror y el creciente precio del petróleo, que está haciendo a Arabia Saudí un país más rico que nunca.

Nomani: Eso es absolutamente cierto, pero no estamos responsabilizando al gobierno saudí por su complicidad en la creación de esta peligrosa ideología.

Primero fue exportada a Pakistán, país que es actualmente un refugio para los radicales islámicos. Posteriormente se establecieron fieles en todo el mundo. Y no me refiero a algunos pueblos en Pakistán, sino a mi ciudad natal: Morgantown en West Virginia.

¿Cómo trabajan?

Nomani: se hacen con el poder en las mezquitas y luego predican ideología wahhabi o salafista, y el resto de fieles tienen que seguir la línea marcada. Lo hacen muy bien. Los hombres se dejan crecer la barba hasta cierta longitud porque si no, no son considerados verdaderos musulmanes. Y las mujeres llevan velo.

Pero tiene que haber algo más. La propaganda sola no es suficiente. ¿Se trata de un sentido de comunidad, de ir a la moda, de ser guay?

Nomani: Claro que hay algo más. Eres guay si practicas una religión que deja a un lado las interpretaciones occidentales. Es por ello que las mujeres jóvenes creen que son rebeldes al llevar el hiyab.

¿Un movimiento de protesta basado en una moda muy extendida?

Nomani: creo que la religión aquí es una industria de bienes de consumo. Es un negocio vendiendo tanto ideas conservadoras como liberales dentro del Islam. La industria tiene también una sección de moda: un abaya (una especie de túnica o chilaba tradicional árabe) por 10.000 dólares en una boutique del Golfo, ropa para los peregrinos o trajes de baños islámicos discretos disponibles en Internet.

En el sector liberal, por ejemplo, esto sucede con camisetas que llevan impresos eslóganes como: "Así es el aspecto de un radical islámico". La verdad es que no dejo de sorprenderme sobre cómo y qué se vende como producto islámico.

Actualmente es la música islámica. La cosa más divertida que he visto recientemente fue ropa interior femenina. Un tanga con la palabra 'bismillah' (en el nombre de Allah) visible en la parte de atrás.

Bien sea un movimiento o una moda, tiene que terminar en algún momento. ¿Cuánto tiempo más va a durar?

Nomani: Creo que el tipo de Islam que fuerza a las mujeres a llevar velo o pañuelo desaparecerá en 20 años. Mohammed Sayed al-Tantawi es uno de los primeros líderes en decir, indirectamente, que ya es suficiente. Esto es una buena señal.

¿Tendrán que seguir sufriendo hasta entonces las mujeres musulmanas?

Nomani: Durante algún tiempo todavía, seguramente. Pero tienes que recordar que no es sólo la mujer la que sufre, los hombres también se ven afectados. Los talibanes exigieron que los hombres tuvieran la apariencia, pensaran y actuaran de cierta manera, o en caso contrario no serían considerados como verdaderos musulmanes. Los mecanismos de control no se limitan a las mujeres, se están extendiendo cada vez más.

Los talibanes prohibieron a hurtadillas a las mujeres la participación en la vida pública. Al final, este control religioso terminó con la destrucción de las estatuas de Buddha. ¿Crees que Tantawi lo hizo por eso?

Nomani: Creo que se dio cuenta de que no se trata solo de poner un velo a la mujer. En cierta medida, él también podría convertirse en objetivo porque no mantiene la misma interpretación del Islam. No es sólo un peligro para las mujeres, sino para todos nosotros.

Entrevista realizada por Alfred Hackensberger

Asra Nomani es profesora de periodismo en Georgetown. Es autora de "Standing Alone in Mecca", de "Islamic Bill of Rights for Women in the Bedroom", y de "Islamic Bill of Rights for Women in the Mosque".

Entrevista con Asra Nomani
Autor: Alfred Hackensberger

Fuente: Qantara.de

Freitag, 19. Februar 2010

Katzenjammer auf den Kanaren

Dramatische Tourismuseinbrüche auf der beliebten Inselgruppe im Atlantik

Arrecife - Von Arrecife in die Weinregion von La Geria, im Landesinnern von Lanzarote, sind es etwa 20 Minuten. Eine Fahrt durch karge Vulkanlandschaften, die von kleinen Trichtern übersät sind, in denen, windgeschützt von halbkreisförmigen Mauern, der Wein wächst. "Eine magische Gegend", sagt Peter Helms fasziniert, obwohl er schon 20 Jahre auf Lanzarote lebt. Mit "magisch" meint der 45-Jährige auch das Klima, das Ende Januar sommerliche 25 Grad beschert. An unserem Ziel, dem Chupadero, sitzen die Gäste draußen vor dem Haus. Bei einem Glas Wein mit Tapas genießen sie die letzte Abendsonne, bevor sie zwischen Vulkanen im Meer versinkt.
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"Ein kleines Paradies", meint Barbara Hendriks, die Besitzerin der Bodega, in der schon der SPD-Politiker Björn Engholm oder die verstorbene Schauspielerin Barbara Rudnik bewirtet wurden. "Aber man vergisst dabei, dass alles nicht so einfach ist, gerade jetzt in Zeiten der Krise", erzählt die geborene Dortmunderin, die mehr als zwei Jahrzehnte gebraucht hat, aus einer Bauernhausruine ihr Traumhaus mit Gastwirtschaft zu machen. Die Krise bedeutet für sie 30 und 40 Prozent Umsatzrückgang. Sie musste sparen und Personal entlassen, zum Beispiel Peter Helms. Er hatte in der Bodega als Koch gearbeitet, nachdem er - ebenfalls aufgrund der schlechten Wirtschaftslage - zuerst seine Disco und danach ein Pub in der Hauptstadt Arrecife hatte aufgeben müssen. "Wenn die Touristenzahlen drastisch zurückgehen", sagt der ehemalige Gastwirt, der nun mit einem Kleinflugzeug von Lanzarote Luftbilder macht, "dann wird es irgendwann für alle kritisch".

2009 kamen 600 000 Touristen weniger als im Vorjahr auf die Kanarischen Inseln. Ein Rückgang von rund 15 Prozent. Für eine Ökonomie, die zu 80 Prozent vom Tourismus lebt, ist das ein herber Schlag. Allein in den ersten neun Monaten 2009 mussten 5000 kleine und mittlere Unternehmen schließen.

Die Krise ist auf Lanzarote und den anderen sechs Inseln des Archipels allgegenwärtig. Geschäfte werben mit "Preisen gegen die Krise". Beim Bäcker gibt's für Arbeitslose und Rentner zehn Prozent Nachlass aufs Brot, im Restaurant fürs Tagesmenü, und sogar Tierhandlungen reduzieren bei Katzenstreu oder einem neuen Hamster. Die Arbeitslosenquote beträgt 26 Prozent und liegt damit knapp zehn Prozent höher als auf der Iberischen Halbin-sel. Gerade unqualifizierte und schlecht bezahlte Arbeitskräfte, die vorwiegend im Tourismussektor eine Anstellung fanden, wurden entlassen. Der Anlauf bei sozialen Organisationen, die auf den Inseln kostenlos Lebensmittel und Kleidung ausgeben, nimmt ständig zu.

"Früher waren das goldene Zeiten", schwärmt Eduardo Fiestas, der Direktor des Hotels "Costa Sal" in Matagorda, keine zehn Autominuten von Arrecife entfernt, "als Touristikunternehmen wie TUI oder Thomas Cook pro Saison Zimmerkontingente bestellten und auch bezahlten, selbst wenn sie nicht genutzt wurden." Heute werde genau abgerechnet und zudem viel weniger pro Zimmer bezahlt. "Das Geschäft ist insgesamt um 40 Prozent zurückgegangen", erklärt der Direktor etwas resigniert. Auch das Konsumverhalten der Gäste habe sich geändert. "Wer früher am Abend drei oder vier Biere trank, gibt sich heute mit einem oder höchstens zwei zufrieden. Man muss sparen, am Personal und am Service." Anstatt täglich die Bungalows zu reinigen, Handtücher und Bettwäsche zu wechseln, mache man das zuerst alle drei Tage und am Ende nur mehr alle sechs.

Im "Costa Sal" sei besonders der Markt aus den skandinavischen Ländern und Großbritannien eingebrochen, aber auch aus Deutschland könne man einen Rückgang verzeichnen. "Kämen im Sommer nicht mehr wie üblich die Spanier der Iberischen Halbinsel in Ferien, sähe es wirklich düster aus", erklärt der Hotelchef

Eine mehrfach ausgezeichnete Kampagne mit einem Eisbären und einem Mädchen am Strand läuft seit November im deutschen Fernsehen und ist auch in Tageszeitungen zu sehen. Sie ist Teil einer groß angelegten Werbeoffensive, um die zahlungskräftigen Deutschen zurückzugewinnen - wenigstens sie.

Donnerstag, 11. Februar 2010

Der alte Glanz kehrt zurück

Tanger ist bei Künstlern und Jetset wieder en vogue. Und Marokkos König investiert in die Hafenstadt - als Brücke nach Europa
Alfred Hackensberger

TANGER. Gehobene Ansprüche waren schon immer etwas teuerer. Für 12,5 Millionen Euro steht die "Villa Mabrouka", das "Haus des Glücks", in der Altstadt von Tanger zum Verkauf. 8 500 Quadratmeter Luxus, ganz in der Nähe der Kasbah, der mittelalterlichen Burg, mit Terrassengärten, Swimmingpool, Badehaus und Wasserfall sowie einem atemberaubenden 180-Grad-Panoramablick über die Meerenge von Gibraltar.

Es ist das ehemalige Anwesen von Yves Saint Laurent, dem 2008 verstorbenen französischen Modedesigner. Spontan hatte er es vor zwölf Jahren bei einem Kurzbesuch in der marokkanischen Hafenstadt an einem verregneten Winternachmittag für 1,4 Millionen Euro gekauft. Eine Villa, die sich nur die wenigsten leisten können, aber eines der letzten der ohnehin wenigen Immobilienobjekte, die in dieser Wohngegend von Tanger noch zu haben ist.

Die Stones kifften im Café Hafa

"Die guten Häuser, von denen man eine Aussicht auf die Meerenge und die spanische Halbinsel hat, sind kaum mehr zu finden und wenn, dann sehr, sehr teuer", erklärt Francisco Corcuera, ein chilenischer Maler, von dessen Dachterrasse man die Altstadt von Tanger überblickt. "Hier vorn, das ist das Haus eines deutschen Fotografen, und das da hinten gehört einem französischem Schriftsteller", sagt Francisco und deutet ins weiße Häusermeer. "In den letzten Jahren kamen immer mehr Europäer, kauften ihre Traum-Immobilie und die Preise stiegen ins Unermessliche".

Zu diesen Ausländern gehört auch Bernard-Henry Levy, der französische Bestseller-Philosoph. Er leistete sich ein Stück weiter, an den Klippen des Mittelmeers, eine extravagante Villa für mehrere Millionen. Selbst von der Toilette aus soll man einen Blick auf die Küste Spaniens haben, sagt der Kellner des "Café Hafa", in dem schon die Rolling Stones ihr Haschisch rauchten und das direkt an Levys Haus angrenzt.

Tanger ist wieder en vogue, was viele nicht für möglich gehalten hätten. Reisende, die in den 80er- und 90er-Jahren die Hafenstadt besuchten, erinnern sich an verwahrloste Fassaden, den Geruch von Müll in den Straßen und dazu ein Heer von selbsternannten Reiseführern, die Fremde auf Schritt und Tritt belästigten. Wer etwas vom Flair der legendären "Internationalen Zone" der 40er- und 50er-Jahre suchte, wurde enttäuscht.

Im Kino war das besser zu sehen. Mit dem Film "Casablanca" (1942) hatte Hollywood der Stadt Tanger bereits früh ein Denkmal gesetzt. Die Hafenstadt war damals tatsächlich ein Eldorado für Millionäre, Schmuggler, Geheimagenten und Bankiers. "Jeden Tag wurde irgendwo eine große Party gefeiert", erzählte der amerikanische Schriftsteller Paul Bowles gerne, der bereits in den 40er-Jahren in Tanger wohnte und den sein Marokko-Roman "Himmel über der Wüste" international bekannt machte. Neben Paul Bowles kamen auch andere Künstler wie Tennessee Williams, Truman Capote, Francis Bacon, Jean Genet oder William S. Burroughs. Viele von ihnen waren homosexuell. Denn Tanger war nicht nur ein Vergnügungszentrum für Heterosexuelle. Im Ausgeh-Viertel rund um den Socco Chico gab es jede Menge Etablissements mit weiblichen wie männlichen Prostituierten jeder Altersklasse und für jegliche sexuelle Präferenz. Moralischen Puristen galt Tanger damals als Sündenpfuhl.

Nach der Unabhängigkeit Marokkos 1956 ging es mit der Libertinage schnell zu Ende, wobei Tanger noch bis in die späten 60er-Jahre ein Treffpunkt des Jetsets blieb. Wie der Glanz dieser alten Tage ausgesehen haben mag, wurde 1989 von Malcom Forbes noch einmal zelebriert. Zu seinem 70. Geburtstag ließ der millionenschwere Verleger 800 der reichsten und berühmtesten Persönlichkeiten der Welt nach Tanger einfliegen, um in seinem "Palais Mendoub" zu feiern. Es war ein letzter schillernder Farbtupfer für eine Stadt, die schon längst in die kulturelle und politische Bedeutungslosigkeit versunken war.

Hassan II., der ehemalige König von Marokko, hatte für Tanger wenig übrig. In den 37 Jahren seiner Regentschaft besuchte er die Stadt ein einziges Mal und ließ sie administrativ wie finanziell vernachlässigen. Das änderte sich erst mit seinem Tod 1999. Der neue Monarch, Mohammed VI., erkannte den Wert der geopolitischen Lage als Tor zu Afrika und Brücke zu Europa. Mit ihm begannen die Umgestaltung Tangers und die Neustrukturierung des Nordens von Marokko.

Wer Tanger von früher kennt, wird heute überrascht sein. Die Fahrt vom neuen Flughafenterminal in die Stadt führt nicht mehr an brachliegenden Feldern vorbei, sondern an neuen Wohnhäusern, Bürotürmen und Wohnkomplexen im Rohbau, die alle, wie es auf großen Plakaten heißt, "out-standing" und "deluxe" sind.

Wer mit der Fähre aus Spanien ankommt, den empfangen die weiß glänzenden Fassaden der Avenida Espana, zudem eine neu angelegte Fußgängerzone. Überall in der Stadt wurden Plätze umgestaltet, Parks neu bepflanzt und als Ruhezonen eingerichtet. In der Bucht von Tanger entstehen Hotels und Strandbäder. An der Peripherie der Stadt werden Wohnanlagen gebaut, oft für mehrere zehntausend Bewohner. "Man versucht das Missmanagement der vergangenen Jahrzehnte zwischen Zentrum und Peripherie auszugleichen", sagt Khalid Amine von der Universität Tetouan. "Man will die Spannung aus dem Zentrum nehmen, in dem man neue urbane Zentren um die Stadt herum baut".

Kritik an der Neugestaltung des öffentlichen Raums kommt gerade von den Europäern, die in Tanger wohnen. "Der Stadt verliert ihren Charme, ihre Originalität", klagt ein deutsches Ehepaar, das seit vier Jahren in der Hafenstadt lebt. "Alles wird modernisiert", fügen beide kopfschüttelnd an. Für Khalid Amine, Professor für postkoloniale Studien, ist eine solche Haltung nur ein Anlass zu schmunzeln. "Die Westeuropäer lassen ihre Konsumkultur hinter sich, um in Marokko in eine möglichst natürliche Umwelt und emotionale Intensität einzutauchen", sagt er. "Die Marokkaner dagegen wollen die Modernität, wie sie vom Westen vorgelebt wird". Es sind Haltungen, die gegensätzlicher nicht sein könnten, sich aber bei der Wahl des Wohnraums sehr gut ergänzen. Europäer beziehen die Häuser der Altstadt, die den Marokkanern zu altmodisch sind und die sie lieber gegen eine Wohnung in einem der neuen Appartementgebäude eintauschen.

"Tanger ist die Schnittstelle zu Europa", sagt Khalid Amine. "Ob man will oder nicht, die Moderne ist hier unaufhaltsam". Allerdings müsse man aufpassen, dass in Marokko nichts aus dem Gleichgewicht gerät, wie etwa in Dubai oder Kuwait. Dort sei die Architektur eine Hymne an die Moderne oder Postmoderne und lasse die Tradition vollkommen außer Acht.

Eine neue wirtschaftliche "Schnittstelle" zu Europa ist der im Juli 2007 in Betrieb genommene Mittelmeerhafen TangerMed und das angegliederte 500 Quadratkilometer große Industriegebiet. Der Autokonzern Renault will dort ab 2013 jährlich 200 000 neue Wagen produzieren - sofern es die globale Krise denn erlaubt. Renaults ursprünglicher Partner Nissan hat seine Beteiligung am neuen Werk angesichts sinkender Absatzzahlen bereits zurückgezogen. Das Großprojekt TangerMed soll in Zukunft insgesamt 140 000 Menschen eine neue Arbeit geben.

Tunnel nach Gibraltar geplant

Eine weitere Schnittstelle, bei der es um weit größere Dimensionen geht, ist der geplante Gibraltar-Tunnel. Er soll Afrika und Europa unter dem Mittelmeer hindurch mit einer Bahnstrecke und einem Autoshuttleservice verbinden. Die kürzeste Entfernung zwischen den Kontinenten beträgt 14 Kilometer. "Aber das Meer zwischen Tanger und Tarifa ist eintausend Meter tief, was einen Tunnelbau dort völlig unmöglich macht", erklärt Giovanni Lombardi, ein Schweizer Architekt, dessen Büro die Machbarkeitsstudie für das Projekt erarbeitet hat. Deshalb müsse ein Umweg von 40 Kilometern unter der Meerenge von Gibraltar gegraben werden. "Als erstes wird ein Sondierstollen ausgehoben", erläutert der Architekt, "und der wird kaum vor 2030 fertig sein". Die Kosten für das Megaprojekt schätzt man heute auf gut zwölf Milliarden Euro, wobei ein Termin für die Inbetriebnahme noch in den Sternen steht.

Für die Stadt Tanger würde der Gibraltar-Tunnel einen Sprung in ein völlig neues Zeitalter bedeuten. Ob dann noch auf eine Balance zwischen Moderne und Tradition Rücksicht genommen wird, wie es Professor Khalid Amine anmahnt? "Tanger erfindet sich immer wieder neu", sagt Amine hoffnungsvoll. Das habe die Stadt in ihrer wechselhaften Geschichte bewiesen