Dienstag, 23. Februar 2010

'El yihad de género'

al servicio de los derechos de las mujeres

La escritora norteamericana de 44 años Asra Nomani está considerada como una destacada representante del “Yihad de género”. Para la antigua periodista del Wall Street Journal, no hay contradicción entre Islam y feminismo, tal y como afirma en la entrevista con Alfred Hackensberger. Asra Nomani, periodista musulmana indio-americana, escritora y activista:

"El Profeta Mohammad fue un feminista”

Tanto en los países occidentales como en las sociedades musulmanas Islam y feminismo se ven mayoritariamente como opuestos irreconciliables. ¿Por qué no son compatibles?

Asra Nomani: Sí, escucho siempre esta opinión en mis conferencias, pero yo creo que están estrechamente unidos y que el Islam fue en su origen una religión feminista. El Profeta Muhammad fue un feminista, como su primera mujer Jadiya, su hija Fátima y su mujer Aisha. Ninguna de ellas permitió ser excluida, y todas ellas expresaban abiertamente sus opiniones. Por ello, no creo que feminismo islámico sea una contradicción en término.

En realidad, me reúno con feministas religiosas en todo el mundo: mormonas, católicas, maronitas, judías ortodoxas, protestantes… Mi experiencia es que las mujeres tienen que luchar contra el poder masculino en el Islam y afrontar los mismos problemas que existen en el resto de religiones.

Cuando mencioné tu nombre delante de un colega, la respuesta fue: ”ah, yihad de género”. ¿Qué supone llevar esa etiqueta?

Nomani: Tengo que confesar que algo muy positivo. Estoy muy orgullosa de ser una soldado en este frente.

Y ¿para qué lucha esta soldado?

Nomani: Por los derechos de la mujer, y al mismo tiempo, por la justicia social. Las mujeres no deberían ser el refugio del honor y la pureza ni ser castigadas por su género a quedarse en la parte trasera y las esquinas de las mezquitas.

Las mujeres no deberían ser amordazadas, solamente porque llevan al hombre a la tentación. Todo esto son únicamente instrumentos de control para tratarnos a las mujeres como ciudadanos de segunda clase.

¿Cuál es tu opinión sobre el velo femenino?

Nomani: si cubres la cara de una mujer, le quitas su personalidad. La eliminación del velo es un elemento fundamental del yihad de género, porque con ello combatimos la ignorancia.

Ahora estamos recibiendo apoyo sobre este asunto de una de las más altas autoridades del Islam sunni. Mohammed Sayed al-Tantawi, gran Sheikhk de la Universidad Al Azhar, ha descrito el niqab (velo facial) como anti-islámico y ha decretado su prohibición en esta institución de enseñanza.

Nomani: efectivamente, es muy importante para nosotras el que la Universidad Al Azhar asuma una posición de liderazgo en esta cuestión. Necesitamos que los líderes del Islam mayoritario introduzcan un poco de cordura de nuevo en esta religión. Estoy muy contenta de que al-Tantawi se enfrente a una ideología que es realmente aterradora.

¿Cuál es el problema en que alguien quiera lleva un velo facial, incluso cuando sólo deje una raja para poder ver?

Nomani: esto es exactamente la clase de corrección política occidental que justifica el niqab como una elección individual. Esta actitud olvida fácilmente que es el símbolo de una interpretación del Islam profundamente puritana y peligrosa.

Se justifican así la violencia contra las mujeres y los ataques suicidas con una interpretación supuestamente literal del Qur’an, sugiriendo que un musulmán debería evitar, por todos los medios posibles, tener amigos judíos y cristianos.

Deberíamos recordar que no está permitido a nuestras iglesias predicar a favor del racismo. El Islam debería regirse por los mismos principios. Los miembros del Ku-Klux-Klan no pueden obtener sus permisos de conducir con capuchas sobre sus cabezas.

Muchas mujeres musulmanas se horrorizarán con lo que dices. Llevan el niqab o el hiyab con orgullo.

Nomani: La interpretación puritana del Islam ha presentado el niqab y el hiyab como una elección libre. Las jóvenes mujeres americanas creen que son fuertes e independientes si se cubren el pelo o la cara. Con ello, pasan por alto el hecho de que es la sexualización y demonización de la mujer lo que aparentemente distrae a los hombres del camino recto.

He escuchado decir a muchas mujeres musulmanas que cubrir sus cabezas actúa como una especie de protección contra las insinuaciones sexuales de los hombres.

Nomani: En Egipto, el Center for Women's Rights publicó un estudio en 2008 que mostraba que las mujeres que respetaban el código de vestimenta islámica sufrían un mayor acoso sexual. Yo misma lo he experimentado cuando estaba en el norte de la India, una de las regiones musulmanas más conservadoras del mundo. Mi hiyab no me protegió contra el acoso sexual. Esto un mito que se ha difundido y que las mujeres están asimilando.

Al-Tantawi afirma que el niqab es solamente una tradición que no tiene nada que ver con el Islam. ¿Cómo ha llegado a asociarse el niqab al Islam?

Nomani: te daré un ejemplo de cómo funciona. Hay traducciones del Corán realizadas en Arabia Saudí en las que los pasajes sobre el niqab se han añadido para venderlo como algo simplemente islámico. Ocurre lo mismo con el hiyab. Se ha convertido en una obligación, aunque todo se basa solamente en interpretaciones.

¿Qué dice el Qur’an sobre la vestimenta femenina? ¿Hay normas sobre lo que debería llevar la mujer?

Nomani: No existe ningún decreto de que deba cubrir su cara o pelo. No hay ninguna norma sobre el chador, el pañuelo en la cabeza, el velo, nada sobre colores, si debería ser rosa o negro. Tampoco se dice en ningún sitio que las manos deban cubrirse, o que ella puede sólo mostrar sus ojos. Esto son todo normas masculinas. De acuerdo a la interpretación que considero válida, la mujer debe ser simplemente discreta en la elección de su vestimenta.

Dices que, en las ediciones del Qur’an realizadas en Arabia Saudí, país que ha realizado una campaña misionera en las mezquitas de todo el mundo durante la última década, las cosas son muy diferentes.

Nomani: Sí, y como mujer musulmana me preocupa mucho todo esto. El gobierno de Arabia Saudí fue capaz de propagar a nivel internacional -prácticamente sin comprobación- un modelo rígido, inviolable y monolítico del Islam.

Por ser el país donde se encuentran los lugares sagrados del Islam, realiza las traducciones del Qur’an y las distribuye a millones de peregrinos que viajan a la Meca durante el Hajj. Las traducciones son sexistas e intolerantes.

Estoy continuamente recibiendo traducciones del Qur’an que dicen que no debería ser amiga de judíos o cristianos, que debería cubrir mi cara, excepto un ojo que puede quedar visible. Otra vía de difusión son las mezquitas que ha fundado en todo el mundo.

Así que Arabia Saudí es responsable de la propagación de una interpretación restrictiva del Islam. Uno podría incluso decir que es un negocio lucrativo, cuando uno piensa en la guerra contra el terror y el creciente precio del petróleo, que está haciendo a Arabia Saudí un país más rico que nunca.

Nomani: Eso es absolutamente cierto, pero no estamos responsabilizando al gobierno saudí por su complicidad en la creación de esta peligrosa ideología.

Primero fue exportada a Pakistán, país que es actualmente un refugio para los radicales islámicos. Posteriormente se establecieron fieles en todo el mundo. Y no me refiero a algunos pueblos en Pakistán, sino a mi ciudad natal: Morgantown en West Virginia.

¿Cómo trabajan?

Nomani: se hacen con el poder en las mezquitas y luego predican ideología wahhabi o salafista, y el resto de fieles tienen que seguir la línea marcada. Lo hacen muy bien. Los hombres se dejan crecer la barba hasta cierta longitud porque si no, no son considerados verdaderos musulmanes. Y las mujeres llevan velo.

Pero tiene que haber algo más. La propaganda sola no es suficiente. ¿Se trata de un sentido de comunidad, de ir a la moda, de ser guay?

Nomani: Claro que hay algo más. Eres guay si practicas una religión que deja a un lado las interpretaciones occidentales. Es por ello que las mujeres jóvenes creen que son rebeldes al llevar el hiyab.

¿Un movimiento de protesta basado en una moda muy extendida?

Nomani: creo que la religión aquí es una industria de bienes de consumo. Es un negocio vendiendo tanto ideas conservadoras como liberales dentro del Islam. La industria tiene también una sección de moda: un abaya (una especie de túnica o chilaba tradicional árabe) por 10.000 dólares en una boutique del Golfo, ropa para los peregrinos o trajes de baños islámicos discretos disponibles en Internet.

En el sector liberal, por ejemplo, esto sucede con camisetas que llevan impresos eslóganes como: "Así es el aspecto de un radical islámico". La verdad es que no dejo de sorprenderme sobre cómo y qué se vende como producto islámico.

Actualmente es la música islámica. La cosa más divertida que he visto recientemente fue ropa interior femenina. Un tanga con la palabra 'bismillah' (en el nombre de Allah) visible en la parte de atrás.

Bien sea un movimiento o una moda, tiene que terminar en algún momento. ¿Cuánto tiempo más va a durar?

Nomani: Creo que el tipo de Islam que fuerza a las mujeres a llevar velo o pañuelo desaparecerá en 20 años. Mohammed Sayed al-Tantawi es uno de los primeros líderes en decir, indirectamente, que ya es suficiente. Esto es una buena señal.

¿Tendrán que seguir sufriendo hasta entonces las mujeres musulmanas?

Nomani: Durante algún tiempo todavía, seguramente. Pero tienes que recordar que no es sólo la mujer la que sufre, los hombres también se ven afectados. Los talibanes exigieron que los hombres tuvieran la apariencia, pensaran y actuaran de cierta manera, o en caso contrario no serían considerados como verdaderos musulmanes. Los mecanismos de control no se limitan a las mujeres, se están extendiendo cada vez más.

Los talibanes prohibieron a hurtadillas a las mujeres la participación en la vida pública. Al final, este control religioso terminó con la destrucción de las estatuas de Buddha. ¿Crees que Tantawi lo hizo por eso?

Nomani: Creo que se dio cuenta de que no se trata solo de poner un velo a la mujer. En cierta medida, él también podría convertirse en objetivo porque no mantiene la misma interpretación del Islam. No es sólo un peligro para las mujeres, sino para todos nosotros.

Entrevista realizada por Alfred Hackensberger

Asra Nomani es profesora de periodismo en Georgetown. Es autora de "Standing Alone in Mecca", de "Islamic Bill of Rights for Women in the Bedroom", y de "Islamic Bill of Rights for Women in the Mosque".

Entrevista con Asra Nomani
Autor: Alfred Hackensberger

Fuente: Qantara.de

1 Kommentar:

http://hijab.jimdo.com/ hat gesagt…

Quieres saber más sobre el hijab, la burka y el burkini, o necesitas un hijab gratis, entonces te recomiendo que visites esta página http://hijab.jimdo.com